Tuesday, May 22, 2007

Los druidas

Cuando oimos hablar de los druidas, nos vienen a la cabeza un montón de ideas preconcebidas. Por ejemplo, cogiendo como modelo a Panorámix, nos los imaginamos creando pociones para los irreductibles galos, o los vemos sencillamente como hombres sabios y buenos, vestidos de blanco, abrazados a los árboles. También, por desgracia, cuando buscamos información sobre su filosofía, nos encontramos con infinidad de información inventada y falsa del movimiento del new age, Wicca y neo-druidismo (esoterismo en general). Para empezar a hablar de druidas, hay que ceñirse primero a lo que sabemos gracias a los textos que se nos han legado, interpretarlos como es debido y luego ya exponer las hipótesis que nosotros creamos.

Símbolo de la religión Wicca

Una pregunta que tiene difícil respuesta es: ¿Qué eran los druidas?

Solamente sabemos cosas de ellos gracias, principalmente, a los escritores clásicos como Julio César, y también gracias a las leyendas transcritas por monjes medievales, provinentes casi todas de Irlanda. Pero compilando todo lo que se ha escrito sobre ellos, podemos decir que la figura del druida desempañaba muchas funciones a la vez. En la sociedad celta eran sacerdotes, filósofos, jueces, auguros, médicos, consejeros de reyes, oficiantes de sacrificios, profesores, magos (en las leyendas), entre otras cosas. Era la clase social más prestigiosa de la sociedad celta, incluso por encima de los nobles. De hecho, en los consejos oficiados por el Rey, los druidas eran los que hablaban primero, por ley. Las decisiones tomadas por los druidas eran respetadas por todos, incluido el Rey. Por tanto, los que gobernaban en la sombra eran los druidas.

Su filosofía tiene bastantes cosas en común con otras religiones orientales (animistas y naturalistas). Veneraban la naturaleza y su árbol sagrado era el roble. No en vano, la palabra "druida" proviene del griego Δρυίδης (Druides) que significa "hijo del roble". En Irlanda, en gaélico antiguo tenemos la palabra druídecht que significa "mago" y lo mismo en Gales, con la palabra dryw, que significa "vidente". Por tanto, la etimología misma nos pone sobre la pista de qué eran los druidas y a qué se dedicaban. Quizá una de sus creencias más significativas era la de la reencarnación y transmigración de las almas. Si esa era una creencia original suya o si fue copiada a otros filósofos, hay aquí dos teorías al respecto. Unos dicen que pudieron coger prestada esa creencia al filósofo griego Pitágoras, y otros en cambio dicen que esa era una creencia suya original y que fue Pitágoras quien cogió prestada esa creencia de ellos. De hecho, los druidas podrían haber tenido conexiones con los sacerdotes hindúes, los cuales creían en la reencarnación. Esos sacerdotes eran llamados, curiosamente, Druhyus. Basta tener en cuenta que los celtas originalmente provenían de las estepas del centro de Asia.



Una de las hipótesis que se discuten es que los druidas también podían haber creído en la dualidad sagrada de todo el Universo: luz/oscuridad, masculino/femenino, tierra/cielo, fuego/agua, etc. Por eso, según los textos, los druidas, para predecir el futuro y para la adivinación, elegían lugares intermedios a esas "dualidades". Por ejemplo, en la cima de una montaña (entre la tierra y el cielo), o en las costas y playas (tierra/mar). Los festivales celtas se celebraban cuando el día y la noche tenían la misma duración. Esas situaciones "intermedias" posiblemente eran consideradas mágicas por los druidas. Pero repito, eso es solo una hipótesis. Al igual que también es una hipótesis el hecho de su creencia en la ciclicidad de todo el Universo: nada empieza y nada termina, pues esa ciclicidad es eterna (véanse, por ejemplo, las espirales tan típicas de los dibujos celtas).



Pero lo que sí es cierto es que los druidas se dedicaban a estudiar la naturaleza en toda su profundidad y tenían muy en cuenta los beneficios que podían sacar a través de ella. También eran unos estudiosos de los astros, de la fisonomía de la Tierra y de los diferentes calendarios (lunares y solares), tan útiles para su pueblo, que dependía de las cosechas para sobrevivir. De hecho, en ese aspecto, se dedicaban a preparar conjuros para que las cosechas fueran abundantes. Por eso el pueblo les tenía tanto respeto, pues ellos eran los únicos que sabían con exactitud todo lo que acontecía en la naturaleza.

Y eso que está de moda desde el siglo XIX de considerar a los druidas como "hombres bonachones" es un mito, como los demás. Está demostrado arqueológicamente que oficiaban sacrificios de animales para poder adivinar el futuro, y que también sacrificaban vidas humanas (casi siempre de criminales o de prisioneros de guerra) para aplacar a los Dioses. Aunque para realizar auguros no siempre se necesitaba ofrecer vidas animales o humanas. También predecían el vuelo de las aves entre otros signos naturales.
Respecto a las batallas, obviamente no estaban en contra de ellas, al contrario, lo consideraban como algo normal, algo vital para la sociedad. De hecho, en las leyendas irlandesas, algunos druidas maldecían a los enemigos y protegían al ejército de su pueblo. Así que de buenos nada. Dejémoslo en "ni buenos ni malos", como la naturaleza misma. También pacificaban a las tribus, por eso tampoco se les puede tachar de bélicos al 100 %. Pero con su filosofía, permitían que los celtas no tuvieran miedo alguno a la muerte, eso es un hecho, y por eso eran fieros guerreros.



Y ahora hablaremos de algo apasionante: el proceso que se seguía para llegar a poder ser druida. Y os preguntaréis, ¿El acceso a las escuelas druídicas estaba restringido a la nobleza? ¡no! Cualquier persona podía enviar a sus hijos a las escuelas druídicas para poder ser allí instruidos. Esas escuelas eran una especie de monasterios. Parece ser que se les enseñaba en un estilo ligeramente parecido a las escuelas filosóficas griegas: allí se aprendía música, astrología, a leer y a escribir correctamente, medicina, filosofía, herbolaria, botánica, poesía, las propiedades de gran cantidad de plantas, comprender la profundidad sagrada de la naturaleza, conjuros y magia, las tradiciones de su pueblo y sus leyendas, teología, cálculo, entre otras muchas cosas. Pero lo más llamativo era que el aprendizaje duraba 20 largos años, y durante todos estos años absolutamente todo tenía que aprenderse de memoria, pues según apuntaba Julio César, ellos creían que con la escritura la sabiduría se pudre y hay que fomentar así la memoria.
Según comenta un autor clásico, el aprendiz de Druida pasaba por 3 fases. Vates, que llevaban túnicas verdes, los Bardos, con túnicas azules, y finalmente los Druidas, con túnicas blancas. Según el grado de sabiduría que iba adquiriendo el alumno, iba subiendo de una fase a otra. Normalmente esas escuelas se hallaban en sitios considerados mágicos y sagrados. ¿Eso de las escuelas druídicas no os recuerda a algo? ¿Un pequeño mago con gafas? jeje.

Druidas recogiendo muérdago. Según el historiador romano Plinio, el muérdago era recogido por un druida con una hoz de oro, en el sexto día de la Luna. El muérdago es una planta parasitaria que crece en diferentes tipos de árbol. Ellos lo recogían de robles, pues el muérdago, al alimentarse de su sabia, conservaba las propiedades mágicas que se les suponía de este árbol, juntamente con propiedades medicinales propias. Es más que probable que el muérdago fuera considerado sagrado porque en invierno sigue estando verde mientras el árbol ya ha perdido todas sus hojas. Además, está en una posición intermedia entre el cielo y la tierra, sin pertenecer a ninguno de los dos.

Se dice que los druidas se reúnian periódicamente en bosques sagrados, como por ejemplo en Anglesey o en la isla de Mann, y allí celebraban concilios, como los que aparecen en los comics de Asterix y Obelix, supuestamente para discutir sobre temas de profunda sabiduría. Pero de momento no hay evidencias arqueológicas de ello, solamente algunos textos de autores clásicos. También se cuenta que eran capaces de transformar personas en animales y de entablar relaciones con hadas, por ejemplo, pero eso ya forma parte del folklore.



En las islas Británicas, y sobretodo en Irlanda, el druidismo duró más que en el resto de "países celtas", pues los romanos, que habían conseguido diluir en gran parte la creencia druídica en todo el continente (las Galias, Hispania, los Alpes, la actual zona de los paises bajos y bélgica, los Balcanes, etc), jamás intentaron conquistar esos países, excepto Britania durante poco tiempo. Pero el handicap de Irlanda radica en qué ni siquiera hubo influencias remarcables de la religión romana, como sí pasó en Gran Bretaña, y la "pureza" druídica siguió inmutable hasta la llegada de San Patricio en el siglo V. En las leyendas irlandesas transcritas por monjes, podemos ver batallas mágicas entre san patricio y los druidas, que se resistían al cristianismo. Los druidas, en ese contexto, siempre son mostrados como seres perversos, como asesinos sin escrúpulos que adoran a los demonios. Es lógico, pues los monjes añadían a esas leyendas todo lo que les daba la gana en favor de su religión. Muchos lugares sagrados celtas, y muchos Dioses y Diosas del panteón céltico fueron transformados en iglesias y en santos y santas. Eso prueba la fortaleza y lo arrelada que estaba la religión druídica en la isla. Por ejemplo, la diosa Brigit, se transformó en Santa Brígida. En el campo, hasta el siglo XVIII, tanto en Irlanda como en Escocia, Gales y otros lugares de tradición celta, aún se llevaban a cabo rituales paganos de origen druídico para favorecer las cosechas y la fecundidad.



Podría estar hablando de esos personajes tan enigmáticos y de los que se sabe tan poca cosa durante horas, pero el objetivo de este blog es abordar muchos temas y dejarlos en el aire para que os entre el gusanillo de investigar. Unos 1300 años los druidas estuvieron gobernando la isla de Irlanda por encima de reyes y nobles, y aún el eco de sus pisadas misteriosas dentro de los robledales sagrados se puede escuchar, si prestáis bien el oïdo ;)

1 comment:

Lucita said...

wow
cuanta informacion.

Te agrego a mis links.

Saludos.